Logo de CCOO

Menu:

calendario

« Julio 2014 »
Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31      

Recientemente...

Buscador

Accesos directos

Categorias

Links

Sindicacin

RSS 0.90
RSS 1.0
RSS 2.0
Atom 0.3

El fiscal y los sindicalistas

lmgonzalez.ccoo.es | 12 Febrero, 2014 09:19

El 29 de septiembre de 2010, día de la huelga general contra el primer paquete de recortes que el entonces gobierno de Zapatero puso en marcha para atajar la crisis, ocho sindicalistas de Airbus (7 de CCOO y 1 de UGT) se vieron involucrados en un altercado con la policía a las puertas de la factoría de Getafe (Madrid). Tres años y medio después, el Juzgado de Instrucción de la localidad madrileña ha decretado la apertura de juicio oral ante el escrito de acusación del Ministerio Fiscal que reclama para los sindicalistas 8 años de prisión por seis delitos y siete faltas. Esta petición contra sindicalistas que participaron en una huelga general no tiene precedentes en democracia.

Sabemos como se las gasta la derecha que gobierna, la que niega los derechos civiles, la que edita periódicos o programas de radio y televisión, cuando de difamar a los sindicatos se trata. Conocemos mejor que nadie las torpezas que a veces cometemos y que son munición para los pregoneros del sindicalismo sin sindicatos. Pero ignoraba la pasión de la autoridad fiscal, estrecha colaboradora del gobierno, por cortarles las alas a las organizaciones sindicales y enviar a sus representantes a la cárcel. Ya sabemos que el fiscal pide y el juez decide. Pero sorprende este tufillo autoritario, propio de dictaduras, de calificar la acción sindical como un delito de lesa majestad.

Estamos acostumbrados a que los conflictos laborales en los que intervienen las fuerzas de seguridad se salden siempre con el mismo resultado: los sindicalistas son culpables. La policía fue agredida. Y ya lo hemos dicho con frecuencia: en la policía como en la guardia civil, CCOO mantiene excelentes relaciones con sus sindicatos o asociaciones mayoritarias, el SUP y la AUGC. Pero nada mancha tanto la imagen de un colectivo como unas cuantas conductas personales animadas por un espíritu corporativo y prepotente contra ciudadanos/as que ejercen sus derechos, en este, como en otros muchos casos, sindicalistas.

Y para animar la fiesta, siempre acude raudo el fiscal del poder dispuesto a poner orden penal donde antes hubo orden policial. Solicitar 8 años de cárcel para los sindicalistas de Airbus por convocar a sus compañeras y compañeros a secundar la huelga general del 29 de septiembre de 2010, trasladando a la sociedad la imagen de un sindicalismo violento y de unas fuerzas de seguridad inmaculadas, constituye un ejercicio de grosería y temeridad, solo entendible desde una decidida animadversión política. ¿Cómo es posible que delincuentes de toda clase y condición, destrocen la vida de miles de personas desde el oscuro mundo de la economía y las finanzas, y operen blindados ante la autoridad competente, y unos cuantos representantes de los trabajadores sean objeto de una indecente campaña de acoso, derribo y cárcel por ejercer sus derechos?

No lo vamos a permitir. CCOO echará el resto para defender la dignidad e inocencia de unas personas que solo son culpables de defender a las trabajadoras y trabajadores. Y por eso, nadie debe ir a la cárcel. Sigue habiendo mucho poso del tardofranquismo en algunas instituciones del Estado.

Luis María González

 

Categora: Movilización sindical . Comentario: (77). Retroenlaces:(0). Enlace

"Entre todos" no tiene arreglo

lmgonzalez.ccoo.es | 13 Enero, 2014 10:53

 

El programa de la sobremesa de TVE, “Entre todos”, un plagio de “Tiene arreglo” de Canal Sur -lo que hay que ver- que presenta Toñi Moreno, parece ideado por la aristocracia española. No me extraña que guste a la reina y a las folclóricas de la derecha farandulera. Un aparente programa de solidaridad popular, que se ha convertido de hecho en una exhibición patética de caspa y caridad, propia de sociedades predemocráticas y autoritarias.

Lo paradójico de este disparate televisivo, del que tan orgulloso se siente su dicharachera presentadora, es que sea objeto de un contencioso jurídico entre la cadena autonómica andaluza Canal Sur -inspiradora de la versión original bajo el título “Tiene arreglo” que también presentaba Toñi Moreno- y RTVE. La primera exige mediante requerimiento notarial que “Entre todos” abandone la parrilla de  TVE, por considerarlo un plagio del mencionado “Tiene arreglo”. Las miserias y los dramas de personas y familias en el guión de esta disputa televisiva, que recurre a los códigos más populistas del periodismo de pandereta, para hacerse un hueco.

En estos dos años de control de RTVE por personas vinculadas al PP y/o al proyecto conservador, han sido numerosas las decisiones que han golpeado la última trayectoria de TVE -2008/2012-, caracterizada por una mayor dignidad en la programación y apreciable entrada de profesionalidad y pluralismo en los servicios informativos. Fue el intento más claro en la reciente historia democrática de TVE, de acercarla a lo que debería ser una televisión pública, que no gubernamental. Pero, ya se sabe, que las cosas buenas duran poco.

Nunca tuvo claro la derecha (y buena parte del PSOE) la necesidad de una televisión pública, abierta, plural y democrática. CCOO, sin embargo, siempre la consideró imprescindible y más ahora en este escenario de duopolio televisivo. Teóricamente, debería ser la única ventana para la información plural y pública, para las producciones de calidad y una programación con vocación de mayoría. Por eso, sorprenden programas como “Entre todos”, pensado para meterse en casa de la gente a partir de contenidos e iniciativas incompatibles con el Estado de bienestar y la democracia.

Y si estos programas, se alejan de las pautas de conducta que debe mantener una televisión pública, incluso en tiempos de gobierno conservador, resulta especialmente incomprensible que la televisión pública andaluza, siempre gestionada por personas afines al PSOE, haya sido capaz de poner en marcha tan monumental despropósito televisivo. Más que reclamar su paternidad y exigir a TVE que lo saque de su parrilla, debería hacer mutis por el foro y borrarlo de un plumazo de la suya, aprovechando quizás la nueva etapa de gobierno de coalición PSOE-IU, que, en general, está respondiendo bien a las expectativas de la ciudadanía.

Luis María González

 

Categora: Movilización sindical . Comentario: (73). Retroenlaces:(0). Enlace

La sal en el postre

lmgonzalez.ccoo.es | 12 Diciembre, 2013 08:55

 

En las últimas semanas leo opiniones de periodistas amigos empeñados en teñir de negro el futuro de los sindicatos. En sus alegatos progresistas nos abruman con las “ingentes subvenciones que reciben los sindicatos del Estado”, en buena parte producto de “trampas e irregularidades”, lo que a su juicio puede ser el principio del fin de UGT…y también de CCOO. Ellos, siempre sensibles a los rectos ideales, no dudan en reducir la lucha del movimiento sindical y su incierto futuro,  a un estricto y severo balance de números y resultados. Son la sal en el postre.

Y lo peor de esta turbia campaña, que con tanta pasión llevan a cabo los heraldos mediáticos de la derecha, las fuerzas políticas conservadoras y algún que otro grupo ultra con una larga nómina de abogados a su cargo, es el recurso a un argumentario de acusaciones contra los sindicatos  que está plagado de lugares comunes, todos ellos comprometidos con el discurso antisindical y, si me apuran, con el decidido propósito de dejar a los sindicatos sin futuro. Lo vuelvo a repetir, a la derecha española la financiación de los sindicatos, su actuación en los ERE o las subvenciones para la formación son la coartada perfecta en su objetivo por acabar con la última trinchera que se antepone al programa de acoso y derribo al estado de bienestar, al derecho del trabajo, a la negociación colectiva y a los derechos sociales; es decir, al ideario liberal.

Entendería, porque es un debate que desde hace un tiempo afrontamos en CCOO, que el pensamiento crítico nos hiciera llegar sus cabales preocupaciones por el futuro del sindicalismo al calor de la deriva que está tomando el complejo proceso de las facturas y la financiación de algún sindicato. Sobre todo por el impacto del sostenido y furioso ataque de que es objeto el movimiento sindical en los últimos años a manos del aparato mediático de la derecha. CCOO, por ejemplo, está empeñada en cortar de raíz todo lo que de responsabilidad propia pueda haber en la intervención sindical en los ERE, la formación o cualquier otro aspecto de la acción sindical. Y al efecto, constituimos una Comisión de Investigación que no fue una mera exhibición de formalidad o justificación retórica, sino que precisó con rigor jurídico los campos de juego de unos y otros, y con la mayor solemnidad proclamó que, de existir alguna actuación irregular individual o colectiva del sindicato, sería sancionada de inmediato.

Lo que cuesta entender es que la llamada “comunicación alternativa”, use la brocha gorda y se sume al lamentable festival de acusaciones y sentencias que la prensa extramuros de la democracia ha puesto en circulación contra el sindicalismo. Ni siquiera cuidan el lenguaje, que se contagia del peor manual de estilo de la derechona: la formación como principal fuente de financiación, ingentes subvenciones del Estado, opacidad e irregularidad en la financiación, trampas, prácticas fraudulentas, subvenciones por silencio, conductas equiparables a las de cualquier empresa. Incluso algún decano periodista se remite en eldiario.es, como gesto de autoridad, a un informe de una resucitada CNT, para cargar contra el sindicalismo de clase.

 

La estética de la opinión

 

Con frecuencia los sindicatos son observados por el ojo crítico. Es algo consustancial a la democracia y es de agradecer que la información vigile de cerca a los grandes activadores de las políticas públicas, ya sean partidos, sindicatos o instituciones del Estado. Es imprescindible que estas organizaciones sean sensibles al ejercicio honesto de la información, porque ambos son necesarios para renovar la política y la democracia.

Distinto es el oficio de la opinión. Sus autores reparten títulos igual que respiran. Defienden una opinión y su contraria como quien ve llover. Simpatizaron con Zapatero, elogiaron el 15M, cantaron a las barricadas, agitaron la huelga general (aunque muchos no la hicieron), alabaron a ONG y censuraron a los partidos con el mismo entusiasmo que sembraban bipartidismo. Todo lo que les rodea es susceptible de ser vilipendiado. Nunca se preguntan ¿qué hacer?; como mucho improvisan ¿qué decir? Así nadie les echará en cara una actuación poco decorosa… y las palabras se las lleva el viento.

Somos conscientes de nuestras debilidades. Los sindicatos cometen errores,  pueden llegar a protagonizar prácticas irregulares; incluso, alguno/a de sus representantes pueden extralimitarse en el ejercicio de su función sindical. Todo lo que se nos diga al respecto debe ser considerado, sin perjuicio de que las direcciones de los sindicatos corrijan, erradiquen o sancionen a la mayor brevedad aquellas actuaciones. Pero no parece que forme parte del debate abierto y plural entre el sindicalismo y el periodismo las predicciones de futuro, la cuantificación de las eventuales prácticas fraudulentas, las campañas sobre el silencio sindical ante los gobiernos, lo que podrían haber recibido los sindicatos del Estado, la trampa de la financiación, lo que decía la CNT, la posible quiebra sindical. Y estas perlas no van a un papel o a un espacio digital de la mano de un genuino informador del periodismo conservador. No, las firma por ejemplo, Carlos Elordi, con tantos años de oficio como de progresismo inmaculado.

CCOO acumula decenios de transparencia y crítica con los medios de comunicación. Desde 1978 compartimos con ellos, los momentos más solemnes –sin excepciones- del hecho sindical, congresos incluidos. Pero que no nos confundan ni se equivoquen. El futuro del sindicalismo de clase dependerá, sobre todo, de la voluntad decidida y consciente de una organización de defender a las trabajadoras y trabajadores, no de una cuenta de resultados.

Luis María González

 

Categora: Movilización sindical . Comentario: (189). Retroenlaces:(0). Enlace

Nunca lo compartiré

lmgonzalez.ccoo.es | 24 Septiembre, 2013 09:13

He leído brillantes reflexiones de portavoces de la izquierda catalana sobre la perspectiva federal de España y Catalunya, beligerantes con la deriva independentista del nacionalismo identitario y siempre sensibles al conflicto social que unos y otros (Rajoy y Más) mantienen abierto para debilitar el Estado de bienestar. Sus ideas son las nuestras y su lucha por los derechos sociales y de ciudadanía forma parte del ideario progresista de todos los pueblos de España. Si me apuran, las agresiones del nacionalismo conservador al modelo social y a los servicios públicos en Catalunya fueron tras el triunfo de Mas, además de pioneras, del mismo signo aunque de mayor alcance  que las perpetradas por la derecha del Partido Popular. Eso sí, han sabido ahogar el conflicto social en el tramposo mapa de códigos y emociones del nacionalismo redentor. Han tenido dos ayudas excepcionales: la derecha política y judicial que con su integrismo ha impedido que la realidad del Estatut fuese norma, envenenando el diálogo político de ambos gobiernos; y el contagio incomprensible de buena parte de la izquierda catalana con la secuencia independentista activada por Mas, que ha convertido en discurso institucional y de la gente, el proyecto de ruptura.

Muchos y no intrascendentes pueden ser los atenuantes para entender este giro político de la izquierda catalana. Quizás sea mejor decir en lugar de giro, pérdida de iniciativa del discurso catalanista y de izquierdas que esperábamos. Sea como fuere, hoy Catalunya se debate entre dos destinos y a ninguno de ellos me gustaría llegar. De nada me sirve compartir con los amigos de la izquierda catalana las torpezas y hasta desplantes de la derecha conservadora que nos gobierna (incluida la judicial) hacia muchas de las justas demandas de Catalunya. Porque aquellos jamás pueden justificar la gestión que de estas ha hecho la izquierda catalana -o buena parte de ella-. Tampoco, me consuela la voluntad de construir proyectos comunes “desde dos estados diferentes”. Como sindicalista y militante de la izquierda, soy fundamentalmente un ciudadano del mundo, incapaz de sucumbir a las ensoñaciones patrióticas de nadie, consciente como el que más del “hecho catalán” y firme partidario de su reconocimiento institucional, pero apegado a una vieja (y creo que más actual que ninguna otra) tradición cultural de la izquierda, que antepone en España o en Catalunya, en Grecia o en Alemania, los derechos de trabajadores y ciudadanas a su microcosmos identitario.

No sé si estaremos a tiempo de cambiar de rumbo, viendo como mediante piruetas extravagantes algunos explican su abrazo al independentismo a partir de la intrínseca maldad del nacionalismo de Isabel la Católica. Pelearé por participar en proyectos de transformación social asentados en sólidas bases políticas y culturales de izquierdas; proyectos que se enfrenten con talento y coraje a la declarada hostilidad de la derecha de aquí y de allá para con las políticas de igualdad, justicia y solidaridad. Mi horizonte es ese,  ancho y global, y de él forman parte los derechos políticos y culturales de pueblos como el catalán.

 

 Luis María González

 

Categora: Movilización sindical . Comentario: (339). Retroenlaces:(0). Enlace

Grillo o la política sin alma

lmgonzalez.ccoo.es | 19 Marzo, 2013 09:43

Al cómico italiano Beppe Grillo las cosas le fueron bien en las recientes elecciones italianas. Un 25% de los votos, fuerza decisiva para la gobernabilidad del país y una nueva forma de entender la política, o lo que sea. Se aprovechó como nadie de la crisis institucional italiana; arremetió por igual contra la derecha y la izquierda; jaleó aquello de todos son iguales; y ocupó con innegable éxito el vacío ciudadano ante el fuerte descrédito de la política.

Ya están en las instituciones que tanto criticaron. Ya forman parte del juego democrático. Ya pueden exhibir ante el país entero su nueva forma de hacer política. ¿En qué consiste? En primer lugar en hacer posible la cuadratura del círculo: Grillo proclamó con insistencia que el Movimiento que representa no es ni de izquierdas ni de derechas y, por tanto, no apoyará ni a Bersani ni a Berlusconi. Pero entonces, ¿a quién o qué apoya Grillo? Porque ahora, no vale la fácil retórica de la crisis del sistema, de la política, de Italia y del mundo. Te han votado 9 millones de ciudadanas y ciudadanos italianos para que intervengas en el Congreso y en el Senado y contribuyas a solucionar los problemas de la gente. Contra todo se vivía mejor, pero ha llegado el momento de explicar lo que quieres hacer.

De repente se acabó la fábula. El feliz hallazgo de la política sin alma, del programa sin ideología debe pasar una dura prueba, y no hay excusas que valgan. O permites gobernar a Berlusconi, o facilitas el gobierno del vencedor de las elecciones, el líder de la izquierda moderada, Bersani. Claro que, también, puedes mantener en vilo a Italia y a Europa y provocar nuevas elecciones, quizás el principal objetivo de Grillo.

Pero no le va a resultar tan sencillo. Hace unos días conoció las dificultades de la política en democracia. Se votó la presidencia del Senado. Dos candidatos, uno de la izquierda -un magistrado de honestidad probada-, y otro de la derecha, un hombre próximo a la mafia. Grillo pidió encarecidamente que el Movimiento 5 estrellas se abstuviera, lo que hubiera significado el triunfo de la mafia; pero una digna rebelión de 14 de sus senadores, propició la elección del candidato de la izquierda. La primera reacción de Grillo fue proponer la expulsión de estos 14 senadores. Muy propio de la política que tantas veces denostó.

Y es que los experimentos con gaseosa. Expulsar a los corruptos de la vida pública, sí. Airear la democracia y renovar la vida interna de los partidos también. Reformar las leyes electorales y fomentar la democracia participativa, sí. Endurecer la legislación contra quienes acuden a la política para blindar su persona y sus negocios, también. Pero depositar nuestra confianza en quienes, al calor de esta situación, arremeten contra todo y contra todos, en aquellos que niegan la ideología, despotrican contra la política y prometen proyectos imaginarios y nihilistas, puede conducirnos a un desastre mayor. Porque como advirtió un grupo de intelectuales italianos, Grillo ha venido a ocupar un vacío para seguir dejándolo vacío.

Luis María González

Categora: Movilización sindical . Comentario: (106). Retroenlaces:(0). Enlace

La gran estafa (*)

lmgonzalez.ccoo.es | 16 Julio, 2012 12:56

Es el precio del rescate. El que nos impone Bruselas. El que servilmente acepta Rajoy. Y eso que no fuimos nosotros los presionados sino los que presionamos a los dirigentes comunitarios para que se activara “un rescate sin condiciones”. Sea como fuere, asistimos a la mayor estafa política desde la transición democrática, porque no solo se recortan derechos y prestaciones hasta límites desconocidos; estamos ante un nuevo proyecto de sociedad desarticulada, insolidaria, atenazada por el miedo, asentada en principios y valores hostiles con la democracia, incompatibles con la Constitución. Es un programa de gobierno que surge de una agenda oculta que no se sometió al veredicto de las urnas.

 Cuando el presidente del Gobierno presentó en el Congreso de los Diputados, su enésimo plan de recortes, sorprendió su radical contenido antisocial (menos prestaciones para las personas en paro, drástico recorte salarial y más jornada para los empleados públicos, que se quedarán sin paga de Navidad, nuevo golpe a las pensiones, confirmación del recorte a la dependencia, imprudente subida del IVA, irresponsable bajada a los empresarios de las cotizaciones sociales), su renuncia a generar actividad económica y empleo; la fuerte vocación centralizadora y antidemocrática frente a ayuntamientos y comunidades autónomas; la privatización de las empresas públicas; y el desmantelamiento del Estado; pero no menos grave fue la puesta en escena del plan: un presidente sonriente anunciando recortes por doquier mientras la bancada popular aplaudía con entusiasmo.

 El tono de su intervención se vuelve irritante cuando para justificar el plan de recortes se acuerda de las personas en paro “lo único que realmente me preocupa”. El dramaturgo británico y amigo de Tomas Moro, John Heywood, ya advirtió que “es más fácil elogiar la pobreza que soportarla”, una reflexión muy oportuna para tanto proveedor de ideología conservadora dispuesto a elevar la impostura a categoría política.

 Fraude a la ciudadanía

 El 20 de noviembre de 2011 el Partido Popular ganó las elecciones.  Las ganó por mayoría absoluta. Poco después formó gobierno, echando mano de mujeres y hombres sabios, con largo expediente académico y dilatada experiencia. Transcurridos siete meses, cabe decir aquello de que no sabían tanto. Su curriculum apenas sirve para tapar su abrupta ineptitud, y su capitán de barco navega a la deriva haciendo honor a su pasión por la pereza. Eso sí, fieles escuderos del liberalismo rampante no han dudado en poner el país patas arriba, quebrando la convivencia, arruinando el Estado de bienestar, subvirtiendo la democracia. Como paradigma del nuevo discurso corporativo, sustentado en el decreto, ajeno a la participación de la ciudadanía, y hostil con la democracia, el ejecutivo conservador está consumando un espectacular fraude de ley, sacándose de la manga un programa de gobierno que negó tres veces en el proceso electoral. No es que se sienta incómodo con el ideario que inspira la obsesión por el déficit o el adelgazamiento del Estado;  pero anda perdido por no poder administrar a su antojo los tiempos de ejecución.

 El Ejecutivo de Rajoy se burla de la democracia, y en esto no conviene frivolizar. Lleva siete meses gobernando mediante decretos. Ha arruinado el diálogo social y político –salvo algunos pinitos con Rubalcaba-. Huye como de la peste del debate de ideas. Acrecienta el poder coercitivo del Estado para tratar de neutralizar la respuesta social. Impulsa la subalternidad de las instituciones democráticas. Agranda su figura de marioneta del lobby conservador europeo. Hace añicos su contrato electoral con la ciudadanía. Levanta un muro entre la sociedad y la política. Acaricia el elitismo corporativo en su relación con los grandes empresarios y banqueros del país. Exhibe un contumaz desprecio por el mundo del trabajo y los sindicatos. Consolida un modelo discriminatorio de relaciones sociales. Estimula la comunicación sectárea frente al pluralismo y la reflexión crítica. Y todo ello va minando el crédito de la política y la democracia en beneficio de populistas y ultraconservadores a los que la cultura democrática les sobra.

 En este contexto, adquiere una dimensión singular la propuesta del movimiento sindical de celebrar una consulta el próximo otoño para que trabajadores y ciudadanas se pronuncien sobre los sucesivos paquetes de recortes sociales y laborales que está aplicando el Gobierno. Los sindicatos están cargados de razón al explicar esta consulta como consecuencia de la estafa que supone solicitar el voto para un programa y gobernar con otro. Insisto, no estamos ante una quiebra de su ideario, porque sería tanto como decir que el PP en el fondo no cree en la desregulación de los derechos y la inutilidad del Estado. Lo que sucede es que ya no gobierna los tiempos y entonces precipita la acción ilegítima de gobierno.

 Después del verano, por tanto, nos espera un calendario de intensa actividad. De movilización y reivindicación para hacer frente a un plan de agresiones sin precedentes. De movilización y propuesta para pedir a la ciudadanía el pronunciamiento sobre la política del Gobierno. Del resultado podría desprenderse la posibilidad de exigir nuevas elecciones porque este Gobierno ya no estaría en condiciones de seguir engañando a la gente.

 Luis M. González

(*) Artículo publicado en Nuevatribuna

 

Categora: General, Movilización sindical . Comentario: (55). Retroenlaces:(0). Enlace

La gran estafa (*)

lmgonzalez.ccoo.es | 16 Julio, 2012 12:47

 

Es el precio del rescate. El que nos impone Bruselas. El que servilmente acepta Rajoy. Y eso que no fuimos nosotros los presionados sino los que presionamos a los dirigentes comunitarios para que se activara “un rescate sin condiciones”. Sea como fuere, asistimos a la mayor estafa política desde la transición democrática, porque no solo se recortan derechos y prestaciones hasta límites desconocidos; estamos ante un nuevo proyecto de sociedad desarticulada, insolidaria, atenazada por el miedo, asentada en principios y valores hostiles con la democracia, incompatibles con la Constitución. Es un programa de gobierno que surge de una agenda oculta que no se sometió al veredicto de las urnas.

Cuando el presidente del Gobierno presentó en el Congreso de los Diputados, su enésimo plan de recortes, sorprendió su radical contenido antisocial (menos prestaciones para las personas en paro, drástico recorte salarial y más jornada para los empleados públicos, que se quedarán sin paga de Navidad, nuevo golpe a las pensiones, confirmación del recorte a la dependencia, imprudente subida del IVA, irresponsable bajada a los empresarios de las cotizaciones sociales), su renuncia a generar actividad económica y empleo; la fuerte vocación centralizadora y antidemocrática frente a ayuntamientos y comunidades autónomas; la privatización de las empresas públicas; y el desmantelamiento del Estado; pero no menos grave fue la puesta en escena del plan: un presidente sonriente anunciando recortes por doquier mientras la bancada popular aplaudía con entusiasmo.

El tono de su intervención se vuelve irritante cuando para justificar el plan de recortes se acuerda de las personas en paro “lo único que realmente me preocupa”. El dramaturgo británico y amigo de Tomas Moro, John Heywood, ya advirtió que “es más fácil elogiar la pobreza que soportarla”, una reflexión muy oportuna para tanto proveedor de ideología conservadora dispuesto a elevar la impostura a categoría política.

 Fraude a la ciudadanía

El 20 de noviembre de 2011 el Partido Popular ganó las elecciones.  Las ganó por mayoría absoluta. Poco después formó gobierno, echando mano de mujeres y hombres sabios, con largo expediente académico y dilatada experiencia. Transcurridos siete meses, cabe decir aquello de que no sabían tanto. Su curriculum apenas sirve para tapar su abrupta ineptitud, y su capitán de barco navega a la deriva haciendo honor a su pasión por la pereza. Eso sí, fieles escuderos del liberalismo rampante no han dudado en poner el país patas arriba, quebrando la convivencia, arruinando el Estado de bienestar, subvirtiendo la democracia. Como paradigma del nuevo discurso corporativo, sustentado en el decreto, ajeno a la participación de la ciudadanía, y hostil con la democracia, el ejecutivo conservador está consumando un espectacular fraude de ley, sacándose de la manga un programa de gobierno que negó tres veces en el proceso electoral. No es que se sienta incómodo con el ideario que inspira la obsesión por el déficit o el adelgazamiento del Estado;  pero anda perdido por no poder administrar a su antojo los tiempos de ejecución.

El Ejecutivo de Rajoy se burla de la democracia, y en esto no conviene frivolizar. Lleva siete meses gobernando mediante decretos. Ha arruinado el diálogo social y político –salvo algunos pinitos con Rubalcaba-. Huye como de la peste del debate de ideas. Acrecienta el poder coercitivo del Estado para tratar de neutralizar la respuesta social. Impulsa la subalternidad de las instituciones democráticas. Agranda su figura de marioneta del lobby conservador europeo. Hace añicos su contrato electoral con la ciudadanía. Levanta un muro entre la sociedad y la política. Acaricia el elitismo corporativo en su relación con los grandes empresarios y banqueros del país. Exhibe un contumaz desprecio por el mundo del trabajo y los sindicatos. Consolida un modelo discriminatorio de relaciones sociales. Estimula la comunicación sectárea frente al pluralismo y la reflexión crítica. Y todo ello va minando el crédito de la política y la democracia en beneficio de populistas y ultraconservadores a los que la cultura democrática les sobra.

En este contexto, adquiere una dimensión singular la propuesta del movimiento sindical de celebrar una consulta el próximo otoño para que trabajadores y ciudadanas se pronuncien sobre los sucesivos paquetes de recortes sociales y laborales que está aplicando el Gobierno. Los sindicatos están cargados de razón al explicar esta consulta como consecuencia de la estafa que supone solicitar el voto para un programa y gobernar con otro. Insisto, no estamos ante una quiebra de su ideario, porque sería tanto como decir que el PP en el fondo no cree en la desregulación de los derechos y la inutilidad del Estado. Lo que sucede es que ya no gobierna los tiempos y entonces precipita la acción ilegítima de gobierno.

Después del verano, por tanto, nos espera un calendario de intensa actividad. De movilización y reivindicación para hacer frente a un plan de agresiones sin precedentes. De movilización y propuesta para pedir a la ciudadanía el pronunciamiento sobre la política del Gobierno. Del resultado podría desprenderse la posibilidad de exigir nuevas elecciones porque este Gobierno ya no estaría en condiciones de seguir engañando a la gente.

 Luis M. González

(*) Artículo publicado en Nuevatribuna el 13 de julio

Categora: Movilización sindical . Comentario: (251). Retroenlaces:(0). Enlace

"Esta es nuestra selección"

lmgonzalez.ccoo.es | 11 Julio, 2012 16:40

 

Salieron desde varios puntos de Asturias, Castilla y León y Aragón en el transporte más seguro para llevar sus reivindicaciones a Madrid: andando. Son mineros y no quieren dejar de serlo. Han sido homenajeados por cuantos pueblos han pasado. No les ha faltado comida, bebida, y algo parecido a un descanso digno. En la Comunidad de Madrid, el recibimiento ha elevado, si cabe, el tono de entusiasmo y apoyo a sus reivindicaciones. En la urbanización “Rosa Luxemburgo” de Aravaca, la emoción subió enteros con el concierto simbólico organizado por la Asociación del barrio y que tuvo como invitados de excepción a Víctor Manuel, Aute y Luis Pastor. Era la noche del 9 de julio. Un día después, Toxo y Méndez volvieron a encontrarse con los mineros -si es que alguna vez dejaron de hacerlo; todos los mineros y mineras de la marcha están afiliados a CCOO o UGT, pese a ciertas ‘crónicas de aventura’ de algún medio de comunicación, en las que estas siglas no existen- poco antes de iniciar su etapa final y hacer su entrada en la capital en medio de una multitudinaria manifestación. Una hora antes, los rectores de las universidades Complutense y Politécnica les ofrecieron sus instalaciones y les dieron la bienvenida.

 Llegados a Moncloa siguieron el mismo itinerario que una semana antes había elegido la selección española de fútbol, tras conseguir su victoria en la final de la Eurocopa. “Esta es nuestra selección” le gritaban las decenas de miles de personas que en la noche madrileña les recibieron pacientes y solidarios. Sin duda, es el mejor lema que se podía corear a los hombres y mujeres de la mina que hacen honor a su historia de coraje y talento. La selección de fútbol ganó un título y fue aclamada y generosamente recompensada. Los mineros pueden perder su empleo y su condición de ciudadanos y el Gobierno les ignora y les humilla. No necesitábamos más ejemplos de indecencia, pero este último del ejecutivo español, resulta incalificable.

 Hoy miércoles, la lucha de los mineros ha concluido con otra manifestación para recordar. Cerca de 50 mil personas tomaron la Castellana de Madrid y arroparon a los mineros en sus reivindicaciones. De nuevo, emplazaron al ministro de Industria para que de las decenas de miles de millones de euros que se dedicarán a las entidades financieras, se aparten apenas 200 para la industria del carbón. Pero Soria no sabe, no contesta. Lo que sí sabe es que los mineros y sus familias no se callarán y continuarán la lucha. Cuentan, como no, con el firme apoyo de sus sindicatos.

 Luis M. González

Categora: Movilización sindical . Comentario: (248). Retroenlaces:(0). Enlace

Mineros

lmgonzalez.ccoo.es | 09 Julio, 2012 18:41

Salieron de Asturias, Castilla y León y Aragón el 22 de junio y ya están en Madrid. El 10 de julio se encontrarán en la capital de España las dos columnas que forman esta marcha negra y en medio del masivo recibimiento ciudadano sus integrantes se fundirán en un abrazo, que expresa mejor que cualquier otro gesto la unidad de los mineros para defender las minas, el empleo, el futuro de sus hijos, la dignidad. Son mineros en su mayoría de CCOO y UGT y cuentan con el firme apoyo de estos sindicatos en todas sus reivindicaciones. Toxo y Méndez han estado con ellos en sendas etapas de su particular tour minero. El Gobierno de Rajoy echó la culpa a Zapatero para justificar su decisión de recortar las ayudas al sector del carbón; incluso echó mano de la Unión Europea para huir de sus responsabilidades. Pero lo explicó bien el secretario general de la Federación de Industria de CCOO, Felipe López: “Los argumentos que esgrime el Gobierno para justificar el recorte de más del 60% en los presupuestos del Plan del Carbón 2006-2011 son falsos. Contrariamente a lo que afirma de que se trata de una imposición europea, sabemos que la decisión es competencia exclusiva del Ejecutivo español”.

 No lo va a tener fácil Mariano Rajoy y su ministro de Industria, Soria. Su hierática actitud, confundiendo cifras con personas, choca con gente curtida en mil batallas. Miles de ciudadanos y ciudadanas han mostrado su apoyo y simpatía a los mineros por cuantos pueblos y ciudades han pasado. En Madrid, el recibimiento ha sido el que se merecían, y el 11 de julio, serán otra vez decenas de miles los que se manifestarán con ellos hasta llegar al Ministerio de Industria. Pincha en hueso el Gobierno. CCOO y UGT, que son sus sindicatos, forman una sólida y solidaria familia con los mineros. Su causa es la de pueblos enteros que viven de la mina. Algún que otro analista o dandy de la política ha sugerido que el carbón no tiene futuro, y que daña el medio ambiente. “Hace tiempo que debieron apostar por otra industria”, dicen. Queda bien en una charla académica, pero la vida sigue su curso y la de los mineros no está para lindezas de este tipo. Si hubo que activar otros sectores productivos, no es una responsabilidad de quien se juega la vida cada instante en las galerías de la mina.

 Algunos medios de comunicación, interpretando temerariamente el conflicto, destacan cada día “la violencia de los mineros”. Desprecian la posibilidad cierta de un futuro sin empleo, con la familia destrozada y la mina cerrada. Un futuro negro para comarcas enteras. Juegan con fuego, porque la paciencia tiene un límite y no está la cosa para juzgar con frivolidad. Los sindicatos y los mineros sabrán pelear por lo que es justo. El Gobierno debe tomar nota. Va siendo hora de que empiece a pensar en las personas y deje de obsesionarse con tanto número.

 Luis M. González

Categora: Movilización sindical . Comentario: (199). Retroenlaces:(0). Enlace

Aversión a los sindicatos

lmgonzalez.ccoo.es | 28 Junio, 2012 17:47

 

Hace unos días, el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo interpretaba las reiteradas negativas del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a reunirse con los dirigentes de CCOO y UGT, como una posible patología de alergia a los sindicatos. Creo que tiene razón Toxo. La pasión por la pereza que practica el presidente no es compatible con el engorro de tener que alterar su ánimo con estos sindicatos empeñados en defender los derechos de los trabajadores en pleno siglo XXI.

 Dicen que el gato pierde los pelos solo en presencia de gente alérgica. Desconocemos si la alergia ha de ser cutánea, pulmonar, ocular, digestiva. La de Rajoy es una alergia muy común en los gobernantes, especialmente en aquellos vinculados al ideario liberal. Cabría clasificarla como una ‘alergia intelectual’ al mundo del trabajo, que en tiempo de crisis pasa a tener síntomas de acusada gravedad. Me preocupa, en este sentido, la precipitada alopecia de algunos sindicalistas. Rajoy puede asistir a encuentros con la Conferencia Episcopal, con la CEOE, con las grandes empresas,  con la industria farmacéutica o con el Consejo General del Poder Judicial; pero le cuesta recibir a los sindicatos. Vamos que no los quiere ver ni en pintura.

 Hace seis meses que llegó a la Presidencia del Gobierno. Seis meses de dura crisis, de recortes, de ajustes, de eliminación de derechos, de paro sin límites, de parados sin prestación, de sanidad deteriorada, de educación pública maltratada, de colapso financiero, de primas con riesgo, de rescate impronunciable, de salarios a la baja e incompetencia desbocada. Pues el hombre, a camino entre Madrid y Berlín, no ha encontrado una hora para departir con los dirigentes sindicales. Para tomar un café y hablar de lo mal que está el mundo. Incluso en el descanso de algún partido de fútbol o de tenis. No ha sido posible.

 Me asaltan las dudas sobre la capacidad de este gobierno para hacerse con las riendas del país. Nos abrumaron con su enorme saber y abundantes masteres. Pero se echa en falta sentido común en medio de tanto curriculum.

 Todo cuadra. Rajoy ha puesto en marcha una verdadera cruzada antisindical. Se siente cómodo ante la cacería abierta contra los sindicatos por el aparato mediático que le apoya. Y no es de extrañar que a lomos de esta orgía contra los sindicatos de los medios de comunicación conservadores, Rajoy levante una barricada de leyes antisociales para tratar de erosionar la acción de los sindicatos. Allá él. La historia confirma que los gobiernos pasan y los sindicatos perduran. Y no será suficiente ni su carisma ni su energía para cambiar el curso de la historia.

 Luis María González

Categora: Movilización sindical . Comentario: (72). Retroenlaces:(0). Enlace

Todos contra Syriza

lmgonzalez.ccoo.es | 19 Junio, 2012 11:07

 

A la cita contra Syriza no faltó nadie. Parece que consiguieron su objetivo: la derecha de Nueva Democracia ganó las elecciones y gracias al particular sistema electoral griego podrá gobernar con el apoyo de cualquiera de las organizaciones que arengaron contra la formación de izquierdas. La prensa europea califica de europeísta a la derecha griega y proclama que su triunfo es un  alivio para el euro.

 Triste paradoja. La derecha que el domingo consiguió, por escaso margen, ganar las elecciones, es la misma que renegaba de Europa no hace mucho tiempo. En la cruzada contra Syriza no ha estado ausente el KKE (comunistas) mucho más cerca de Stalin que de Marx. Ni tampoco los socialistas o los verdes, estos últimos incapaces de cruzar la línea roja que separa las políticas progresistas de las conservadoras. Una alianza política y financiera, institucional y económica, de mercados y voceros del liberalismo. Y ahí están, dispuestos a tranquilizar a la canciller Merkel, aunque sea a costa de una nueva vuelta de tuerca contra la ciudadanía helena.

 Rajoy no faltó al contubernio. Proclamó desde México (acude a la cita del G20) su satisfacción por los resultados en Grecia y coreó la canción de Eurovisión: son buenos para Grecia, para España y para Europa. Pero ni la letra ni la música tienen mucho que ver con la realidad. Los mercados solo entienden de negocio y de dinero, y al día siguiente del ‘éxito griego’, nuestra prima de riesgo batió récord y la bolsa miró al suelo.

 La moderna inquisición

 En su declaración tras las elecciones griegas, CCOO denunció la lamentable injerencia de los responsables de las instituciones europeas y de muchos gobiernos en la vida interna del país heleno para impedir por todos los medios “que una opción de izquierdas, Syriza, pudiera ganar las elecciones. Una campaña antidemocrática que se ha basado además en una mentira: Syriza siempre expresó su apoyo a la permanencia en el euro y en la UE. Solo centró su propuesta electoral en la petición de renegociar las condiciones del rescate”.

Entonces ¿a qué viene tanta calumnia? A la fuerte devaluación de la democracia y de la política en beneficio del poder económico y financiero. Si un proyecto político osa cuestionar el discurso liberal recibirá la visita de la Santa Inquisición.

 Y sin embargo, Grecia para salir del hundimiento económico y social, al que tanto han contribuido las políticas impuestas por la troika (Comisión Europea, BCE y FMI), de las que se vanagloria Ángela Mérkel, necesita con urgencia renegociar las condiciones de  rescate y recibir un plan especial de ayuda, como propone Syriza. Todos los analistas, al menos los que no son propagandistas, advierten que si se siguen imponiendo, sin  más, las condiciones de su plan de rescate, Grecia continuará en la depresión y nunca podrá devolver los préstamos.

 Pero eso no importa. Como denuncia CCOO, los responsables políticos de la UE han aplaudido que las elecciones griegas las ganaran los conservadores de Nueva Democracia “el partido que cuando estuvo en el Gobierno, falsificó las cuentas públicas de Grecia con la ayuda del banco norteamericano Goldman Sachs, cuyo vicepresidente para Europa era, en ese momento, Mario Draghi, el actual presidente del BCE”. Por cierto Goldman Sachs es también el banco al que ha recurrido Guindos para tasar Bankia, tras su nacionalización.

 Son las cosas de la degradación moral de algunos dirigentes políticos y responsables institucionales (Almunia en vanguardia), dispuestos a convertir su cobardía ante los mercados (si no su complicidad) en oficio inquisitorial liberalismo en mano. Que nadie impugne sus profecías. Hacen honor a lo que son. Por eso la mentira es la única verdad en la boca del necio.

Luis María González

Categora: Movilización sindical . Comentario: (189). Retroenlaces:(0). Enlace

Pasión por la pereza

lmgonzalez.ccoo.es | 15 Junio, 2012 08:49

“No existe pasión más poderosa que la pasión por la pereza”, recordó el escritor irlandés Samuel Beckett. La duda está en saber si resulta soportable en un gobierno sumar a la pasión por la pereza  el atrevimiento de la ignorancia. Lo que iba a ser el equipo mejor formado, el de los mejores, está ofreciendo un espectáculo bochornoso, solo al alcance de unos pocos.

 Es conocida la afición a la pereza del presidente del Gobierno. Atesora saber, pero no tiene tiempo de aplicarlo. A veces, puede más un buen puro que una gestión política. O un partido de fútbol, o de tenis. Mención especial a una prueba ciclista. Y siendo comprensible y hasta saludable, que Mariano Rajoy participe de las preocupaciones y debilidades del común de los mortales, convendría no confundir las cosas.

 Fue un comentario generalizado, la poca solvencia del Gobierno de Zapatero para enfrentar tiempos de crisis, inactividad económica y paro. Se  acusó al presidente de incapacidad y hasta de falta de ‘expediente académico’.  Entre sus detractores, destacaron dirigentes de la derecha española y sus proveedores mediáticos. Muchos censuramos el radical cambio de rumbo de su política económica; pero viene a cuento la impugnación conservadora porque el tono soez de su crítica al anterior ejecutivo alcanzó cotas insospechadas.

 Camino de récord

 Casi un semestre de acción de gobierno y este grupo de ministros capitaneados por Rajoy ya aspiran a entrar en el Libro Guinness de los Récords. Un libro que registra los “logros humanos y del mundo natural”, y que en este caso debería referirse a la capacidad ilimitada de malograr en el menor tiempo posible una gestión de gobierno. Ministros que han confundido la educación con el racionamiento; la cultura con la bolsa; la sanidad con la contabilidad; la economía con la dieta de adelgazamiento; el turismo con los toros y el cemento; el medio ambiente con el mal ambiente; la justicia con la ley de dios; el trabajo con la prima de riesgo; los derechos con la amnistía fiscal; la industria con un manual de historia; las ciudadanas y ciudadanos con súbditos; la democracia con un mal trago; y la siesta con la pereza.

Va siendo hora de que cada palo aguante su vela. He leído y escuchado las palabras de la ministra de Sanidad, Ana Mato,  explicando en rueda de prensa sus logros en el ministerio, y aún creo estar contemplando a una estudiante en un examen oral que no había preparado. Es la ministra de Sanidad, la que cuida de nuestra salud y su galimatías verbal es digno de un trabalenguas. Pero, claro, no olvidemos que hablaba sanidad universal, directivas comunitarias, prestaciones farmacéuticas, personas en paro  sin prestación y pensionistas a los que daba la bienvenida al sistema nacional de salud. Patética exhibición, si no fuera porque sus recortes en este campo afectan, y esta vez de verdad, a la salud de la ciudadanía.

 Quizás el hartazgo ante tanta temeridad e indolencia llegó el pasado sábado, 9 de junio, cuando el eurogrupo “decidió aceptar la petición del Gobierno español de un préstamo de hasta 100 mil millones de euros para sanear el sistema financiero de nuestro país”. El país estaba en la UVI, la prima de riesgo desbocada (y ahí sigue) y la economía maltrecha. Y Rajoy haciendo las maletas para viajar a Polonia al partido de la selección española. Compareció Guindos. A su manera explicó lo inexplicable y evitó pronunciar la palabra rescate, porque era “una línea de crédito”.

 Todo un presidente del Gobierno guardando silencio en palacio. En tiempos de dificultad y decisiones comprometidas para todos, Rajoy vuelve a hacer mutis por el foro y delega en el ministro de Economía, “que fue el que asistió a  la reunión por videoconferencia del eurogrupo”.  El escándalo fue mayúsculo, la censura de los medios de comunicación muy generalizada y el malestar de la gente en aumento. Por eso, al día siguiente compareció el presidente para decir que todo estaba encauzado y que se iba a Polonia a ver a la roja.

Una semana después, encauzado, más bien encauzado, no parece que esté. El chantaje de los mercados no cesa y la prima de riesgo no para de subir. A este Gobierno le sobra pereza y le falta sangre. La colección de masteres no es suficiente para vencer la ignorancia.  Y lo malo de la ignorancia es que va adquiriendo confianza a medida que se prolonga.

Luis María González

Categora: Movilización sindical . Comentario: (96). Retroenlaces:(0). Enlace

Paraíso de charlatanes

lmgonzalez.ccoo.es | 08 Junio, 2012 13:41

Artículo publicado en NUEVATRIBUNA

 

La crisis de la economía y de las finanzas que sufre Europa, y de manera singular España, está alumbrando un verdadero paraíso de charlatanes. Y no quiero asociar esta afirmación a un simple ejercicio de frivolidad. Estamos ante una peligrosa ofensiva del ideario liberal y conservador contra la política y la democracia. Y como siempre, al frente de este pelotón de charlatanes encontramos a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.

Los dirigentes del PP, en su carrera hacia la Moncloa, se presentaron en sociedad como listos, solventes y sobradamente preparados. Nos agobiaron con títulos, masteres y especialidades diversas. Creyeron que su sola presencia en palacio tranquilizaría a los insaciables mercados y que los índices macroeconómicos se estabilizarían. El único problema era la deuda recibida, pero un buen gobierno puede con todo.

 Vamos camino de los seis meses de ejecutivo conservador  y las numerosas reformas, recortes y su larga nómina de damnificados  demuestran que tanta acumulación de saber no ha sido suficiente para enderezar el rumbo. Por el contrario asistimos a una gigantesca exhibición de insensibilidad, improvisación y malas artes. El rescate financiero se nos echa encima. Se desboca el paro y el drama personal y familiar trasciende a las estadísticas. El Estado de bienestar camino del malestar. Arrasan con todo. Hasta la democracia se resiente.

 Políticos contra la democracia

 La economía especulativa, el capitalismo de casino y sus valedores políticos nos metieron de lleno en la crisis hace cuatro años. Una crisis que contagió la economía productiva y disparó el desempleo, sobre todo en los países del sur de Europa. En España, la crisis se cebó con los asalariados y los sectores más desfavorecidos, a los que el Gobierno de Rajoy no ha dejado de golpear con una agenda plagada de recortes económicos, sociales y laborales. La crisis les envió al desempleo y Rajoy los remató.

 Por si la incertidumbre no era suficiente, la derecha, que ya hace poco más de un año había pactado con Zapatero la eliminación de las Cajas de Ahorro y su precipitada bancarización, irrumpe cual elefante en cacharrería y activa una siniestra operación en el sistema financiero, de la mano de los banqueros más poderosos. España, dicen, no da para cuatro grandes grupos. Bankia debe pasar a la reserva, gestionada por leales y en el futuro debidamente subastada. Y para esta conspiración que no falten recursos: 24.000 millones de euros a un equipo gestor encabezado por Goirigolzarri, el mismo de la fusión de BBV-Argentaria, el de los 64 millones de pensión de este banco fusionado, el amigo de Guindos. Y si el regulador público (Banco de España) resulta incómodo, se contrata a un banco privado de inversión estadounidense (Goldman Sachs) para tasar Bankia.

 Y en esto llega la campaña de los políticos del PP -no todos- contra la política, contra la democracia. Sobran concejales, diputados, representantes de la ciudadanía. “Necesitamos más emprendedores y menos políticos” (pura retórica, porque los llamados emprendedores empiezan a estar hartos de tanta mentira). La derecha no pierde el tiempo y aprovecha el descrédito de una banda de representantes públicos (en política como en la vida, la insolvencia y la corrupción están presentes) para hacer liberalismo académico y arremeter contra las instituciones democráticas. Juega al despiste y conscientemente confunde el huevo y el fuero. Ya se sabe que la demagogia no necesita razones, bastan ocurrencias, pero ojo a alguna de ellas.

 El jueves, 7 de junio, la presidenta de la CM, Esperanza Aguirre, ufana y con su habitual desparpajo bajó salarios a las empleadas y empleados públicos y propuso reducir a la mitad el número de representantes en la Asamblea de Madrid. Al día siguiente, el aparato mediático ultraconservador jaleó la iniciativa y elogió el alivio que supondría para el erario público. Sin ignorar el golpe al pluralismo político, quiero resaltar la miserable y peligrosa ideología que hay detrás de la medida. Exigir limpieza, transparencia y honestidad a los representantes públicos no puede derivar, en ningún caso, en la subversión del valor de la democracia.

 Hace tiempo que vengo denunciando (y lamentando) la derrota de la política a manos de la economía. Ahora, algunos insignes representantes de la derecha española envuelven la derrota en papel oficial. La izquierda no puede andarse por las ramas. Debe rechazar rotundamente el populismo de los charlatanes. Se alude con desprecio a “la ocupación de los políticos”, pero es la legitimidad de la democracia la que está en juego. No cedamos al impacto de los gestos -que tanto gusta también a UPyD- y defendamos sin ambages la política y las instituciones democráticas. 

 

Luis María González

 

 

Categora: Movilización sindical . Comentario: (189). Retroenlaces:(0). Enlace

No sabían tanto

lmgonzalez.ccoo.es | 05 Junio, 2012 09:17

Eran listos, solventes y sobradamente preparados. Disponen de títulos, másteres y especialidades varias. Entre estos y los de antes no hay color. El solo hecho de que Rajoy y los suyos llegaran a la Moncloa, tranquilizaría a los insaciables mercados y los índices macroeconómicos  se estabilizarían. El único problema era la deuda recibida, pero un buen Gobierno puede con todo.

 Han pasado cinco meses y medio, numerosas reformas y recortes, y una larga nómina de damnificados/as. Nadie sabe como ha sido, pero lo cierto es que tanta acumulación de saber no ha sido suficiente para enderezar el rumbo. Más bien asistimos al efecto contrario: una monumental exhibición de insensibilidad, improvisación y malas artes.

 Rajoy y Guindos no han dejado títere con cabeza. El gasto les tiene maniatados. Recortes por aquí, recortes por allá. Empezaron recortando salarios de empleadas y empleados públicos. Siguieron con la reforma laboral, para que el empresario tuviera manos libres en despido, contratación, salarios, jornada. Empujaron a las autonomías a meter mano en los servicios públicos. Acabaron con la atención a la dependencia. Cambiaron la ley de RTVE para convertir la información en propaganda. La dejaron sin recursos. Lo mismo que con las RTV autonómicas. Simularon compromiso con los pensionistas, pero lo que no le quitaron con la congelación, se lo restaron con creces con el llamado ‘repago’ farmacéutico. La sanidad hecha unos zorros. La educación menos pública, más concertada, de peor calidad. El Estado de bienestar camino del malestar. El sistema financiero con mala salud y cada vez más opaco, aunque siempre podrá contar con Guindos. Y si no que se lo digan a Bankia, ayer exigida, hoy sobreprotegida, con los trabajadores y trabajadoras en alarma permanente. Les sobra gasto. Desprecian los ingresos. Nada de reforma fiscal según la renta. Mejor actuar, sin ponderar, contra la nómina. Arrasan con todo. Hasta la democracia se resiente con tanto conservador haciendo de ‘ultraliberal’.

 No eran tan listos. No sabían tanto. No eran tan solventes. El expediente académico, no siempre con certificado público, lo pusieron a prueba con la realidad y el papel no resistió las cifras. Se echaron en brazos del poderoso. Se licenciaron en ‘mercado sajón’ y rindieron cuentas a la canciller. Ahora ya saben que no saben tanto. También que estamos hartos. Y no vamos a parar de hacérselo saber.

 

Luis M. González

Categora: Movilización sindical . Comentario: (118). Retroenlaces:(0). Enlace

Dios no paga el IBI, CCOO sí

lmgonzalez.ccoo.es | 29 Mayo, 2012 11:24

Los predicadores de la información están que trinan porque a estos de la izquierda (primero fue la Izquierda Plural y luego se sumó el PSOE -con más pena que gloria, si tenemos en cuenta que su vicepresidenta Fernández de la Vega puso a la iglesia en casa-) no se les ha ocurrido otra cosa que proponer una iniciativa institucional para que los representantes de Dios en la tierra (al menos, parte de ellos) paguen el Impuesto de Bienes Inmuebles por sus locales en propiedad. Dicen informadores y tertulianos de mayoritario perfil conservador, aunque no han faltado ocurrentes comunicadores de liberal familia, que si tiene que pagar la iglesia católica, porqué no van a pagar también partidos y sindicatos su IBI correspondiente? La respuesta es sencilla: porque ya lo pagamos (al menos CCOO).

 Ayer mismo, un propagandista de Dios, la patria y la rectitud agitaba en las ondas su sermón de la montaña. Calificaba de ridícula la campaña de los socialistas (afirmaba él) contra la iglesia católica y arremetía, aprovechando la ocasión, contra los sindicatos a los que exigía que “ellos también paguen el IBI”. La semana pasada, algún tertuliano de perfil diverso en una radio de progresismo itinerante, decía compartir la idea de que “los sindicatos no queden exentos del pago del IBI”. Así batían récords de objetividad y paz interior, aunque hicieran añicos la deontología profesional.  Triste espectáculo.

 Este intento de convertir la defensa de la iglesia de Franco, Pinochet y el ex embajador del Gobierno de Zapatero ante el Vaticano, Paco Vázquez (hay otra iglesia de los pobres, que ocupa menos espacio en los medios de comunicación), en un ataque a los sindicatos revela, como ayer denunció CCOO, que cualquier información es útil –aunque sea falsa- para minar el crédito del adversario, en este caso, del movimiento sindical. Hubiese bastado una simple llamada de  estos insignes informadores y/o contertulios a los departamentos de Comunicación de los sindicatos para preguntar si pagamos el IBI o nos lo perdonan como a la santa madre iglesia. Pero no. Han preferido disparar antes de apuntar.

 Por si fuera poco, muchos locales de la iglesia católica son realquilados a instituciones y empresas, obtienen sustanciales beneficios y no pagan IBI. El negocio es redondo. Cierto portavoz de la cúpula episcopal advirtió que “si tenemos que pagar el IBI, se resentirá la actividad de Cáritas”. Patética ecuación; sobre todo sabiendo lo que la iglesia recurre a Cáritas con lo poco que le gustan algunas de sus actividades.

 CCOO paga el IBI de todos los locales de su propiedad. Algún propagandista de la fe conservadora, quiso indagar en el IBI de los locales que son propiedad del Estado y que los sindicatos tenemos en ‘cesión de uso’. Este IBI no lo pagamos porque sería ilegal hacerlo. Ahora bien, si el Gobierno de España tiene a bien convertirnos en titulares de los mismos, lo haríamos con abierta satisfacción. Yo creo que después de tantos años renovando nuestra condición de sindicato ‘más representativo’ nos lo merecemos.

 Del aparato mediático conservador no esperamos sino maledicencias y mentiras. Sin embargo,  como decía Jean Paul Sartre, “lo más aburrido del mal es que a uno lo acostumbra”, y convendría no acostumbrarse a tanta calumnia.

Categora: Movilización sindical . Comentario: (227). Retroenlaces:(0). Enlace